miércoles, 10 de diciembre de 2008

Habrá poesía?

Tuve un sueño. En él yo me despertaba en mi cama, en mi cuarto, como cualquier día, con la diferencia que estaba lleno de cosas. Objetos, cosas de la más absoluta belleza. Yo miraba todo entre desconcertada y contenta y veía a mi abuela que me decía: ''Son para vos, todos estos regalos son para vos'' y ante mi pregunta ''de dónde los sacaste?'' me dijo ''no importa, son mi regalo, mi regalo para vos''. Me desperté ahí, me desperté alegre, me desperté sonriendo. El detalle es que ella, mi abuela, murió hará unos 5 años.
Le conté a una amiga, toda racional ella, y me dio una explicación sobre diversos factores coyunturales, edad, nivel de alcohol, fecha del año, etc, que armaron el sueño. Otra me dijo ''ah, qué lindo. Vos lo tomas amargo o dulce?'', mi madre me dijo: ''le voy a jugar al 48''.
No sé, quizá todas tengan razón. Yo prefiero creer que algo de eso sí pasó. Que un día de estos voy a recibir un regalo, y hasta se me ocurre cual.
Insisto, sin poesía no hay nada.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Moria Dixit

En una disputa entre su cena con amigos y la de ella con la familia, el asunto termina en:
Etapa uno:
- Mi vida, mi amor, si sabía que era tan importante ni organizaba salir con los chicos. No te preocupes. Lo paso para otro día, para el lunes que vos tenés curso y llegás tarde, si?
Etapa dos:
- Uy, bueno, mirá. Te propongo un trato. Yo no puedo cancelar esta cena con los chicos, porque la venimos armando hace rato. Pero vos andá a lo de tus tíos, pasalo lindo, y el fin de semana nos vamos a Mar de Ajó, solos, los dos, querés?
Etapa tres (probablemente la última):
- No me rompás las pelotas. Y si querés llorar, llorá.




miércoles, 3 de diciembre de 2008

Exceso

Con una mínima pizca de sal que está de más se arruina el mejor de los manjares.
Con una estrofa de sobra se pierde la armonía del más maravilloso poema.
Con una nota extra, una nota forzada, la melodía pierde belleza. Se transforma en cualquier otra cosa.
Si tomás más de lo necesario la más absoluta alegría se transforma en miseria angustiosa y patética.
Si te jugás una ficha más, una sola, si no sabés cuándo parar, puede pasar que la fortuna se transforme en deuda.
Si te comés otra milanesa la satisfacción se transforma en gula.
Podría así seguir dándote ejemplos, ad eternum.
Por eso, querida, no insistas. Si te quedas a dormir, este polvo magestuoso y celestial se va a ir a la mismisima mierda.
En serio, andate, mañana te llamo.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Mañanero

- Ordená eso, si está sucio, ponelo para lavar.
- Está bien.
- Ah, y traé el vaso de la mesa de luz, que se marca.
- Bueno.
- Qué vas a hacer con la remera esa? la vas a guardar? Está limpia o la pongo en el canasto del lavadero?
- Cuál?
- Esa, la que está en la silla.
- No, No sé...
- Dale, que en 10 minutos tenemos que salir.
- Si, ya sé...
- Guardá la revista, quérés? Así después, cuando viene Lili no la tira, porque lla sabe que si no está guardado es para tirar.
- Si, ahora la guardo.
- No, dale, guardala porque en diez no vamos. Dónde vas? Dale que es tarde.
- si...
- La agenda, agarrá la agenda que te la vas a olvidar.
- Si, voy al baño...
- Otra vez? Por qué te pusiste eso? mirá que hace frio. No tenés abrigo? Querés que te busque uno?
- eh? no pero...
- Tenés plata? no salgas sin plata. Cómo haces hoy? Tenés curso?
- eh... si...
- Cual de los dos?
- Emm, hoy lunes...
- Ah, bueno, tendría que ir al súper, me querés acompañar? Trajiste el vaso del cuarto?
- A donde?
- Al súper. Trajiste el vaso? Por qué no traes las toallas así Lili las pone en el lavarropas. Hablaste con tu mamá?
- Pará, qué me decís?
- Las toallas. Y después que haces? Tenés todo? No te olvidás nada? Tu mamá!
- Mi mamá?
- Las toallas!
- ...
- Pero, qué te pasa? Por qué llorás?
- Un poco, callate un poco, un ratito, no ves que son las 8 de la mañana?
- Qué desagradecido que sos, yo que hago todo por vos y mirá cómo me tratás...

Dicen que hablando se entiende la gente.
Antes del medio día no todo el mundo tiene la capacidad de entender a alguien.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Enfermedad o remedio?

Ramón era un pibe que toda su vida estuvo enamorado de Fernanda. Cada vez que nos juntábamos a charlar era su tema de conversación, sin excepción. Fernanda de acá, de allá, ad infinitum. Más de uno de nosotros se comió un garrón cuando osó contar que, de tanto oir ese nombre, irremediablemente y bajo jugarreta del destino, terminó soñando con ella.
Fernanda. Fernandita.
Un día de noviembre a Ramón se le dio. Parece que una prima suya, lejana, al final era amiga de esta piba y se encontraron en un lugar común, un evento. Charlaron, intercambiaron mails, teléfonos, saraza y salieron.
El día inmediatamente posterior de esa salida, que era para todos importante, lo fui a ver a su casa. Cuando llegué encontré todo en penumbras, el aire viciado tal que parecia 8 de enero. Había claramente olor a sexo. Dejé de sonreir cuando vi a Ramón sentado en la silla de la computadora, solo, en silencio. Triste.
- Pero Ramón, qué te pasa?
- Ya todo dejó de tener sentido para mi - dijo, y apoyó su cabeza rubia sobre sus antebrazos, cruzados sonre la mesa.
- Te fue mal?
- No, me fue perfectamente. Salimos, tomamos cervezas de todos los colores, cuando nos estabamos yendo del bar fue ella la que me sugirio venir para aca. Cuando se sacó el vestido floreado primaveral me encontré con un corsé negro de vinilo, medias red, tacos aguja hasta arriba de la rodilla. Tenía atado un látigo de terciopelo a un costado del cuerpo, unas esposas de peluche fucsia en el otro. El sexo fue de lo más sucio, soez y reventado que he tenido en mi corta existencia. Al finalizar el tercero me temblaban las patitas, tenía cosquilleos en el huevo izquierdo y me sonaba la rodilla cada vez que respiraba. Fue increíble. Me regaló esto - me mostró una tanga minima, de esas que tienen cierre desde adelante hacia atrás, roja de latex - que hizo que, atado y de rodillas, se la sacara con los dientes. Me atenazó las tetillas con dos broches de colgar la ropa, los de plástico que son más jodidos, mientras me tiraba de los pelos de las axilas. Me tiró cera caliente una vez que me ató tobillos a las muñecas, me metió el taco de su bota en el ombligo y me dijo que la puteara hasta que se calentara, porque sinó iría a parar a otro agujero. Después igual siguió con el otro agujero. Me bañó en ginebra Bolls y me lamió hasta que no quedó ni el olor, después al reves cuanto la até yo como a Tupac Amarú y gritaba extasiada de lujuria. Cuando se fue me dijo que la llame cuando quiera, que tiene en su casa un cuartito preparado con los más variados instrumentos de tortura para que use con ella, que esto era solo una puntita de todo lo que viene después. Es pura fantasía. Es la mina más viciosa que existe, que conocí y que voy a conocer. Me ha dado a probar artilugios impensados. La más experta prostituta africana se dislocaría más de una articulacion tratando de hacerlo.
Está hecha de marmol, nívea y suave. Además tiene un culo que parece tallado. Es toda ella el templo de los más absolutos excesos.
Yo, que no lograba controlar mi imaginación, que no podía evitar desear llevarme esa tanga a casa para retenerla abajo de la almohada, olerla, masticarla, usarla, alcancé a preguntarle.

- Ramón, decime, por el amor de Dios, qué tiene eso de malo?
- No entendés? Qué voy a desear ahora?
La mayoría de las veces, no es lo que se desea, sino desear lo que a uno lo mantiene vivo.
''Cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias'' O. Wilde.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Otras yerbas

Afiche.
Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende una ilusión, se rifa el corazón...
Y apareces tú
vendiendo el último girón de juventud
-cargándome otra vez la cruz-
Cruel en el cartel te ríes, corazón,
-¡Dan ganas de balearse en un rincón!-
Yo te di un hogar...

Siempre fui pobre pero yo te di un hogar.
Se me gastaron las sonrisas de luchar,
luchando para ti, sangrando para ti.
Luego la verdad,
que es resfregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar... ¡Fue culpa del amor!
-¡Dan ganas de balearse en un rincón!-
Ya da la noche a la cancel su piel de ojera...

Ya moja el aire su pincel
¡y hace con él la primavera!
Pero qué?
si están tus cosas pero tu no estás
porque eres algo para todos ya
como un desnudo de vidriera.
Luché a tu lado... para ti
-¡por Dios!- ¡y te perdí!

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Me engañaste, me mentiste...

Me dijiste que un clavo saca a otro clavo, y lo único que hace es clavarlo más adentro.
(Ahí donde más le duele a uno)