viernes, 23 de octubre de 2009

Sin ánimo de herir susceptibilidades

He sido participada a numerosos nacimientos. He recibido invitaciones por todos los costados a darle la bienvenida al mundo a muchos minúsculos individuos a través de ventanas y camitas de acrílico transparente. He visto sus caras de desolación tratando de ver.
He visto.
Y nunca falta la que dice, y es reiterado, la que pregunta: 'Y vos, para cuándo?'
Mis respuestas han ido variando, a veces levanto los hombritos, a veces digo un chiste, a veces sólo me rio. Pero se quedan ahí, expectantes, esperando la respuesta cómplice, en sintonía.
- No sos tan joven - osan decirme - Cuando tu madre tenía tu edad vos ya tenías dos hermanos - insisten recalcitrantes.
Cuando dije entonces que no era mi intención tener hijos las opiniones estaban divididas en: 'Eso decís ahora' y 'Ya te van a dar ganas'. La división, como ven, es virtual.
Hasta que un día, presa del peso de mis pelotas, hastiada de las pelotudeces más totales y absolutas, harta ya de asistir a eventos ajenos en todo sentido, ante la miserable pregunta reaccioné: Es que dentro de 25 años el mundo va a estar lleno de fracasados, y no quiero ser artífice.
La que me preguntó le tapó los oídos al nene que llevaba a cuestas, mirándome como si hubiera degollado un pollito con los dientes. Y fui repudiada en silencio.
A partir de entonces no he sido invitada. Nunca más.

3 comentarios:

Alelí dijo...

no te invitan pero vos querés ir?

Anónimo dijo...

y yo...que una vez dije: "tener hijos es antinatural". Todavía recuerdo las miradas que obtuve como respuesta. Beso prima!

HB dijo...

Alelí: no, de ninguna manera. No quiero ir salvo que quiera ir. Elfinal no es una queja, en todo caso no ha sido mi queja.

Prima, vos me entendes.