lunes, 16 de marzo de 2009

In situ

Después de la cena la invité a mi casa y aceptó. Serví un vaso de vino para cada uno y se lo alcancé. Ella estaba recostada en el sofá y yo en una silla al lado pero no tan cerca.
Después de tres sorbos de silencio ella dijo en referencia al piso parquet recientemente reparado:
- Este piso está desparejo, tiene algo. No sigue allí - señalando un sector - el patrón que debería. Están desparejos. Tu piso está mal.
- Yo también - agregué - Vos también. Los dos. Te bajo a abrir.

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