Estaba en una sala de espera. Estaba leyendo un libro mientras tanto y antes de que me llamaran alcancé a leer una frase, una declaración, una revelación que me pareció fabulosa. Marqué la hoja y lo cerré porque era mi turno, me estaban llamando.
Me senté de este lado del escritorio en su consultorio, el que está de frente a los diplomas, y cuando me disponía a contarle por qué estaba ahí empezó a hablar él.
Me contó, con esa alteración que no te agita sino que te entristece, que días atrás le había llegado una multa de un auto que había vendido hacia 12 años atrás, y que en el Registro Automotor le habían dicho que el cambio de titular se había traspapelado y que por eso la multa le había llegado a él. Entonces había ido al organismo estatal que regula eso, y desde el Estado estaba todo bien, todo en regla, pero el asunto era en el de la Provincia. Allí estaba el quilombo.
Entonces allí se dirigió y la empleada que lo estaba atendiendo de pronto desapareció (con su DNI) y al rato, como a los 20’ alguien se dignó a decirle que Marta (tal era su nombre) estaba en la cocina comiéndose un sanguche de mortadela y queso sardo, que la espere. Y que cuando apareció al rato, al grito de ‘Quien sigue?’ le dijo que tiene que mandar un fax a no se donde, porque allí no podían hacer nada sin autorización de Juan Pelotudo.
Y así seguía la lista de quehaceres, había caído en el círculo vicioso del tramiterío burocrático, un espeluznante cuento de la Buena Pipa que no lo llevaría a ningún lado.
Y que mientras estaba haciendo, para colmo, una de las colas infernales le habían choreado la billetera que adentro tenía, además de la CI, la tarjeta de crédito y la de la prepaga y de orto no tenía el carnet de conducir porque sinó se hubiera tirado a las vías del tren.
Yo lo miraba y no decía nada.
- Bueno, vayamos a lo nuestro. Qué te anda pasando?
Lo mío era una boludez, una receta para una crema para la cara y listo.
Me la dio y me fui.
Curiosamente, el libro que habia estado leyendo antes decía (sobre un sujeto que tenía ciertas actitudes autodestructivas, por supuesto que a propósito, y había tenido recientemente un accidente con una pistola)
“Ciertas cosas nunca se llegan a saber del todo. Morir no me dio miedo. Lo difícil es vivir”
Pelotita
Hace 6 días

No hay comentarios:
Publicar un comentario