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- Hola, soy Brenda.- Encantada, soy Daniela.Silencio.- Hace mucho trabajás acá?- No, hace un mes, vos?- Yo hace casi 2 años, pero no te había visto nunca.- Ah, puede ser. Es que yo vengo solamente los miércoles.- Ah, por eso.Silencio de nuevo.- En realidad soy hombre...- Aha, mirá vos, no se nota.- Si, mi nombre es Marcelo...- Dichosa de vos.- Vos decís? No es tán fácil.- Insisto, dichosa de vos que pudiste transitar ambos caminos y elegir donde quedarte. Dichosa de vos que te animaste. Mirame a mi, yo me tuve que conformar con una sola opción.Conclusión: más dificil que bancarse lo que uno es, es bancarse lo que uno no es.
Voy caminando por la calle y veo, primero, una pareja besándose descaradamente en un banco de una plaza de barrio, ambos dos, ella y él, de uniforme escolar. Más adelante me cruzo con un tipo vestido de payaso arriba de unos zancos que, luego de que el semáforo mutara a un verde esperanza, iba hacia la otra esquina para encontrarse con ella, una chica en igualdad de condiciones, con el único fin de acariciarte la frente. Más tarde, dos punks, con sus borceguíes y su ropa negra, su cara pálida como una nube, en silencio se miraban, y ella apoyaba su cabeza en el oscuro hombro de su compañero.En un bar, dos individuos a quienes no les quedaba un blanco en la piel, llenos de dibujos tatuados por vaya a saber cuál motivo, juntaban sus manos en el medio de la mesa. Y también las miradas.En la esquina de mi casa, un señor se sube a su auto, lujoso y tremendo, llamativo e importado, hablando por su i phone, dejando su maletín en el asiento trasero, acompañado de una señorita de unos 23 años de piernas kilométricas y minifalda milimétrica, vestida de uniforme, seguramente su secretariaEllos, todos ellos, tienen algo a favor. Todos ellos se reflejan, de ningún modo les resulta difícil encontrarse, juntarse. Fácilmente son llevados a su lugar de pertenencia. Quizá siquiera necesitan correr un riesgo.Y yo, que tengo un poco de cada uno, que he sido un poco de cada cosa pero no he encajado en ninguna, sufro todavía y a esta altura las peripecias de tener que encontrarte.
Este mediodía pasé por Plaza de Mayo. Pasé en colectivo y desde allí pude ver cómo se originaba una manifestación. Era pacífica, casi artística. Gente con nenes, con banderas. Hasta había uno que tocaba la guitarra en un escenario armado, estimo, para la fecha: 25 años de democracia. Yo no soy adepta a las marchas, manifestaciones, piquetes y eso, salvo que me peguen cerquita. Pero esta me conmovió. La democracia, pensé en ese momento, tan joven, tan chiquita, tan vapuleada, tan amasada, y sin embargo democracia al fin. Recibida con alegría por aquellos que han sentido el dolor de la no libertad, el asedio de los milicos, pensaba yo con los ojos entrecerrados y la piel de pollo, por aquellos que han perdido gente, hijos, hermanos, padres, amigos.... Yo crecí prácticamente en democracia, le llevo tan pocos años que no vale la pena el recuerdo. He sabido sentir el dolor de alguien que sí sufrió el cautiverio anterior. Y así seguía yo, con mi corazón compugido y el alma socialista, recitando a Mafalda, pensando en la libertad. Llegué a mi casa, me olvidé, pasó el día.Más tarde volví a pasar por la Plaza, hace un ratito, unos minutos. No quedaba nada de eso que vi al medio día, salvo pedazos de papel ensuciando el cesped, policias, vallas desordenadas, canas cagados de calor. Periodistas enrollando clables y algunas personas tiradas en la calle, tiradas por propia convicción, no?, un cartel de FUBA y banderas rojas del partido Obrero. Una voz femenina se oía a los gritos pretendiendo dar un discurso a unos treinta pibes que no prestaban atención en absoluto. En fin, un acto político de cuarta montado sobre las sobras de lo que horas antes había sido un festejo.Mi tía solía decirme: nena, nada es para siempre. Yo soy conciente de lo inexorable de todas cosas, de su inevitable decadencia, pero no creí que ocurriera tan rápido.
Tuve un sueño. En él yo me despertaba en mi cama, en mi cuarto, como cualquier día, con la diferencia que estaba lleno de cosas. Objetos, cosas de la más absoluta belleza. Yo miraba todo entre desconcertada y contenta y veía a mi abuela que me decía: ''Son para vos, todos estos regalos son para vos'' y ante mi pregunta ''de dónde los sacaste?'' me dijo ''no importa, son mi regalo, mi regalo para vos''. Me desperté ahí, me desperté alegre, me desperté sonriendo. El detalle es que ella, mi abuela, murió hará unos 5 años.
Le conté a una amiga, toda racional ella, y me dio una explicación sobre diversos factores coyunturales, edad, nivel de alcohol, fecha del año, etc, que armaron el sueño. Otra me dijo ''ah, qué lindo. Vos lo tomas amargo o dulce?'', mi madre me dijo: ''le voy a jugar al 48''.
No sé, quizá todas tengan razón. Yo prefiero creer que algo de eso sí pasó. Que un día de estos voy a recibir un regalo, y hasta se me ocurre cual.
Insisto, sin poesía no hay nada.
En una disputa entre su cena con amigos y la de ella con la familia, el asunto termina en: Etapa uno:- Mi vida, mi amor, si sabía que era tan importante ni organizaba salir con los chicos. No te preocupes. Lo paso para otro día, para el lunes que vos tenés curso y llegás tarde, si?Etapa dos:- Uy, bueno, mirá. Te propongo un trato. Yo no puedo cancelar esta cena con los chicos, porque la venimos armando hace rato. Pero vos andá a lo de tus tíos, pasalo lindo, y el fin de semana nos vamos a Mar de Ajó, solos, los dos, querés?Etapa tres (probablemente la última):- No me rompás las pelotas. Y si querés llorar, llorá.
Con una mínima pizca de sal que está de más se arruina el mejor de los manjares.Con una estrofa de sobra se pierde la armonía del más maravilloso poema.Con una nota extra, una nota forzada, la melodía pierde belleza. Se transforma en cualquier otra cosa.Si tomás más de lo necesario la más absoluta alegría se transforma en miseria angustiosa y patética.Si te jugás una ficha más, una sola, si no sabés cuándo parar, puede pasar que la fortuna se transforme en deuda.Si te comés otra milanesa la satisfacción se transforma en gula.Podría así seguir dándote ejemplos, ad eternum.Por eso, querida, no insistas. Si te quedas a dormir, este polvo magestuoso y celestial se va a ir a la mismisima mierda.En serio, andate, mañana te llamo.
- Ordená eso, si está sucio, ponelo para lavar.- Está bien.- Ah, y traé el vaso de la mesa de luz, que se marca.- Bueno.- Qué vas a hacer con la remera esa? la vas a guardar? Está limpia o la pongo en el canasto del lavadero?- Cuál?- Esa, la que está en la silla.- No, No sé...
- Dale, que en 10 minutos tenemos que salir.- Si, ya sé...- Guardá la revista, quérés? Así después, cuando viene Lili no la tira, porque lla sabe que si no está guardado es para tirar.- Si, ahora la guardo.- No, dale, guardala porque en diez no vamos. Dónde vas? Dale que es tarde.- si...- La agenda, agarrá la agenda que te la vas a olvidar.- Si, voy al baño...- Otra vez? Por qué te pusiste eso? mirá que hace frio. No tenés abrigo? Querés que te busque uno?- eh? no pero...- Tenés plata? no salgas sin plata. Cómo haces hoy? Tenés curso?- eh... si...- Cual de los dos?- Emm, hoy lunes...
- Ah, bueno, tendría que ir al súper, me querés acompañar? Trajiste el vaso del cuarto?- A donde?
- Al súper. Trajiste el vaso? Por qué no traes las toallas así Lili las pone en el lavarropas. Hablaste con tu mamá?- Pará, qué me decís?- Las toallas. Y después que haces? Tenés todo? No te olvidás nada? Tu mamá!- Mi mamá?- Las toallas!- ... - Pero, qué te pasa? Por qué llorás?- Un poco, callate un poco, un ratito, no ves que son las 8 de la mañana?
- Qué desagradecido que sos, yo que hago todo por vos y mirá cómo me tratás...Dicen que hablando se entiende la gente. Antes del medio día no todo el mundo tiene la capacidad de entender a alguien.