miércoles, 24 de diciembre de 2008

Frio

Estaban todos reunidos, después del almuerzo de Navidad, sentados en el piso formando un semicírculo alrededor de Gutierrez, que estaba sentado en una silla en el centro y era el único vecino del pueblo que había ido a ver la nieve.
- Contanos Gutierrez, cómo es?
Gutierrez empezó a hablar. Habló por casi dos horas. Se paró, movió los brazos, las piernas, sudó inspiración.
Y tan buen mensajero fue que cuando dejó el rancho aún adentro estaban tiritando de frío.

2 comentarios:

Alelí dijo...

ahi está la magia, en el encuentro. Tan lejos y tan cerca al mismo tiempo.
te quiero!

HB dijo...

Yo tambièn!!!!!