Juan Manuel extraña a Clara. La extraña con el alma, con certeza.
Está convencido de que ella es ideal para él, que es su alma gemela, que no hay otra. Que ellos están destinados a estar juntos y bla bla.
Resulta que Clara no está convencida, o eso es lo que Juan Manuel sabe íntimamente. Pero espera, está seguro.
Entonces Juan Manuel no ha hecho otra cosa que extrañarla. Piensa en ella, la espera, la invita, la aguanta porque claro, ellos ya no se deben nada, entonces si se ven de vez en cuando empieza y termina ese día. Ella se va tranquila, él se queda mascullando un suspiro, se atraganta con la esperanza. Se angustia.
Pasó mucho tiempo, pasaron como dos años ya y Juan sigue al pie del cañon: envía mensajes, la llama, busca excusas para verla. Ella responde, claro, por qué no? Si es fácil? Ella lo quiere mucho pero nada más.
Y el pobre Juan sigue acumulando desplantes, espera obediente mientras todo lo demás se va con el tiempo. En su celular suena Crimen, de Gustavo Ceratti.
No ha habido una noche que no llore un poquito.
Dicen que hay que sostener los sueños, que todo se puede, que hay que luchar y arremeter para conseguir finalmente que se haga realidad.
Pero hasta dónde? Cuándo deja de ser un sueño para empezar a ser una pesadilla?
Hay un momento en que hay que detenerse y dejarlos ir. No todos se pueden cumplir.
El tema es que si no somos capaces de dejarlos, de dejar de aferrarnos a eso, no va a haber lugar para otros sueños.
Se trata de ser un poco valientes. Abandonar algo conocido, como cuando eramos chicos y se estaba por caer una muela: da miedo, sabemos que va a doler, y cuando se cae sangra y es un asco. Después queda un agujero por donde se mete todo lo que te llevas a la boca. Tarda en cerrarse la herida... es molesto. Pero luego sale la otra muela, la posta, la pulenta, resulta que es más fuerte que la anterior.
Es lo mismo, crecer es ir sacándose cáscaras viejas. Es ir cambiando la piel cada tanto.
No es gratis, duele bastante, pero lo que viene después es infinitamente mejor.
Pelotita
Hace 6 días

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