El jueves pasado estuve en la Plaza de Mayo, en la manifestación organizada por todos aquellos que estaban en contra de la estatización de las AFJP. La plaza se llenó de ejecutivos, promotoras, mujeres con tacos y maquillajes, hombres de corbatas y algunos con una remera que decía: 'Cristina, estatizame ésta'. Una kermese de ringtones, anteojos de sol, preocupaciones y gente indignada. En eso, por entre la masa circulaban tres floggers, tres adolescentes que nos miraban asombrados y, mientras filmaban con un celular lo que ocurria, comentaban entre ellos con caras de asombro. Claramente estaban en otro planeta.
Ayer estuve en un casamiento, al medio día, un civil. La jueza habló de deberes, derechos y amor. Algunos lloraban, otros papaban moscas, otros se abanicaban. Luego todos tiramos arroz y nos sacamos fotos con los flamantes marido y mujer.
Más tarde, cuando ya estaba llegando a casa, dos mujeres, una en cada acera, se hablaban con señas y se reían, señalando al perro de una de ellas. Este estaba haciendo pis en una pose rarísima: explayado en su parte trasera con las patas como una rana, y las patas delanteras en cuclillas, miraba a su dueña mientras dejaba un charco. Yo tambien me reí. Cuando terminó, se paró y miró a su dueña con cara de 'Vamos? ya empieza bailando por un sueño.'
La semana pasada leí una noticia en un diario que decía que un hombre fue detenido en no sé qué estado de EEUU por flatulencias. El pobre tipo se rajó un pedo y lo metieron en cana.
Ahora mismo estoy escuchando a un bebé que llora como si lo estuvieran amasando, grita como un condenado. Una mujer le grita para que se calle, y un perro les ladra a ambos.
No sólo Dios se manifiesta de maneras extrañas.
Pelotita
Hace 6 días

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