Con una mínima pizca de sal que está de más se arruina el mejor de los manjares.
Con una estrofa de sobra se pierde la armonía del más maravilloso poema.
Con una nota extra, una nota forzada, la melodía pierde belleza. Se transforma en cualquier otra cosa.
Si tomás más de lo necesario la más absoluta alegría se transforma en miseria angustiosa y patética.
Si te jugás una ficha más, una sola, si no sabés cuándo parar, puede pasar que la fortuna se transforme en deuda.
Si te comés otra milanesa la satisfacción se transforma en gula.
Podría así seguir dándote ejemplos, ad eternum.
Por eso, querida, no insistas. Si te quedas a dormir, este polvo magestuoso y celestial se va a ir a la mismisima mierda.
En serio, andate, mañana te llamo.
Todo lo que tenés que saber de una persona
Hace 6 días

1 comentario:
jajjajaja genial!
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