No podía y no había caso.
Hacía 7 días que venía metiéndole comida a este cuerpo, que de gentil no tiene nada, y no podía ir de cuerpo, evacuar, hacer caca, no podía cagar. Las tripas me hacía ruido, las venas de las sienes se me hinchaban hasta ponerse azul oscuro, o violeta. La boca se me torcía en una mueca de odio visceral que daba miedo.
No podía cagar.
Transpiraba frío, se me paraban los pelos de la nuca a la menor ventizca. Tenía la panza como el huevo de pascuas que se sorteaba en el autoservicio de enfrente.
No podía, no había manera.
En esos días he comido compotas de todos los colores, frutas de mil años de oscuridad, yogures violetas, semillitas, todo y no había caso.
No podía cagar.
Entonces fui a una curandera y le conté mi problema y me dijo: estás llena de mierda.
Decime algo que no sepa, le dije.
No, en serio, estás llena de mierda en el sentido figurativo, tu ánimo está desvastado. Te sentís para la mierda, te sentís como la mierda. Estás, por tanto, llena de mierda.
Me quedé en silencio, me quedé muda, le pagué y me fui.
Cuando llegué a casa me preguntaron: te sentís bien?
Si, le dije, no, me voy a llorar al baño.
Pelotita
Hace 6 días

2 comentarios:
No me quedó muy claro...que problema tenés?
Ahorita yo te decía lo mismo por una pizza hecha por tus propias manos...
Muchos, o algunos. El asunto fue más que 'el problema' que alguien venga y me lo diga. Así, ta crudamente.
Ahora bien, no entiendo lo de la pizza. sabrás disculpar.
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