El Sr. Menos era millonario. Había llegado a serlo porque tanto lo gastaban cuando era chiquitito, tanto tanto, que se forjó su carrera financiera llena de éxitos sólo para poder cumplir con lo que vaticinaba en aquel momento: ya van a ver, algún día voy a tener más que ustedes y van a ver.
Entonces el Sr. Menos era millonario. Era dueño de tres navieras, 5 hoteles mil estrellas, 4 cruceros de lujo, una empresa constructora, una isla, etc. Era el rey Midas.
Hacía 25 años que estaba casado con una mujer, Olga, que había sabido ser la reina de la primavera en sus años mozos pero que ahora daba escalofríos verla.
Un día decidió contratar una secretaria. Puso un aviso en el diario y al cabo de 24 horas se presentaron varias postulantes. Pero había una que era un despelote. Algo sin igual. Estaba tan buena que rajaba la tierra, tenía un culo melódico que se movía al compás del latido de su acelerado pulso, una piel de porcelana, unos ojos de fuego que cuando te miraba hacía que transpires frio. Sus piernas eran laberínticas. Cortaba la respiración, la mayonesa, el bacalao, qué lo parió. Tanto era así que 5 minutos después la tenía instalada en el escritorio. Estaba feliz. Sentía que no necesitaba más, realmente había cumplido. Sí! tenía exactamente lo que quería. Se regocijaba imaginándose a aquellos que padeció cuando era chiquitito, sus venas hinchadas por la envidia. Finalmente había pasado a ser el Sr. Más. Se sentía satisfecho. Pleno. He cerrado - pensaba - el círculo de mis necesidades.
Fue una pena que justo ese día, un rato después, la sra Olga apareciera en la oficina.
- Y usté quién es? - inquirió
- Soy la Srita. Pobre, la nueva secretaria del Sr. Menos.
- A sí? - dijo dijo haciendo la seña del 7 de espadas - Mirá vos.
Al otro día, la srita. Pobre recibió el telegrama de despido. El Sr. Menos estaba triste.
Al Sr. Menos le habían arrebatado la alegría. Algo le faltaba.
Moraleja: Pobre no es quien Menos tiene, sino quien Menos necesita.
Pelotita
Hace 6 días

2 comentarios:
jajajjaja brillante!
Gracias!
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