jueves, 11 de septiembre de 2008

No era para tanto

Tuve un día largo. Tuve un día recorrido. Anduve en una mañana en todos los medios de transportes públicos habidos. Anduve por esta benemérita Capital Federal como un beduino. Además, una concatenación de eventos hizo que varios de esos trayectos fuera lisa y llanamente al pedo. Estaba cargada y hacía calor. Estaba con el malhumor del ayuno excesivo.
Entonces, al terminar el día decidí comprar un mapa de CABA y marcar los trayectos recorridos, y así ventilarme en suspiros de piedad. Darme quizá palmaditas en el hombro diciéndome que ya está, ya pasó, mañana va a ser mejor.
Lo despliego en el piso, regla y birome en la mano empiezo a buscar los puntos... y veo entonces que había ocupado sólo una pequeña porción.

Volví a plegar el mapa y lo guardé. No era para tanto.
Como siempre sucede, visto de otra manera nunca es para tanto.

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